Las televisiones públicas

•23 mayo 2010 • Dejar un comentario

Para comenzar empezaremos diciendo que la televisión como medio de comunicación es uno de los mas importantes y el mas eficaz a la hora de dar a conocer un mensaje de cualquier tipo (informativo, publicitario…). Desde nuestro punto de vista y coincidiendo con el tema tratado en nuestro blog, el hecho de tener servicios públicos de televisión es necesario por dos razones principales: la primera; en la sociedad de consumo actual es importante para hacer llegar un mensaje seductor al futuro consumidor y conseguir así la compra de un producto determinado, por otra parte la segunda razón; la misma televisión, como medio masivo, es capaz de hacer llegar a miles de personas una información determinada, y ejercer concientemente formas de poder y control social, construyendo así identidades e identificaciones en los individuos y colectivamente en la sociedad.

Un ejemplo claro lo tenemos en la sociedad Punk por ejemplo, citada en el temario, predominaba como una sociedad de resistencia que luchaba contra la sociedad de la cual formaban parte y su característica vestimenta se convertía en una forma de refugiarse, de diferenciarse de todo aquel que no pertenecía a sus ideología. Al aparecer los medios de comunicación impusieron, por decirlo de alguna forma, la estética como la moda predominante haciendo llegar esta nueva tendencia a miles de personas, por lo tanto el hecho de tener al alcance de la mano una herramienta tan efectiva como la televisión, es importante no solo a nivel comercial, sino que además el mismo medio puede hacer cambiar las prácticas y actitudes de la sociedad, así el discurso y los mensajes que emiten los mass media son tan importantes.

El poder del mensaje determina la posible actitud que tomara la audiencia, ya sean como consumidor o como ciudadano (el receptor reciba el mensaje es vital para conseguir la efectividad del mismo).

Por otra parte otra de las razones primordiales es el hecho de que la televisión es necesaria para hacer llegar al público el conocimiento de un producto que un empresario desea que sea comprado por un consumidor al cual destina dicho producto (visualmente).

Creo que es importante el hecho de entender que el hecho de emitir un mensaje publicitario, no es solo ver un spot que nos enseña lo bonito de un producto, las funciones que posee o lo necesario que nos pueda resultar, ¡no!, el hecho es que mediante ese mensaje utilizan unos signos determinados que hacen que nos solo tengamos la sensación de necesitar el producto, sino que nos hacen desearlo tanto como una obsesión. Cuando en la televisión vemos un anuncio de un perfume caro, nos enseñan una mujer preciosa, con un cuerpo escultural que cuando usa el perfume, los hombres o la gente que tiene alrededor la desean, la admiran, casi la adoran, todo eso con solo ponerse unas gotas de perfume. El autor del spot juega con símbolos como el cuerpo de la mujer como símbolo de deseo, de atracción, la belleza como símbolo de feminidad….etc.  Para que lleguemos a la conclusión de que necesitamos el producto para sentirnos deseadas, guapas y que gustamos al mundo, el mensaje que nos emiten debe ser adecuado y lleno de significado. (Que se reciba es lo más importante).

En conclusión los medios de comunicación en general y el de la televisión en particular, determinan la cultura de la sociedad actual, ellos marcan las tendencias nos dicen que es lo que debemos comprar y lo que no, lo que es deseable y lo que no, lo que esta bien y lo que no y como debemos ser o vestir para ser aceptados por la sociedad de la cual formamos parte.

Luisa Jiménez Arias

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LA TELEVISIÓN PÚBLICA EN NUESTRA SOCIEDAD ACTUAL

•22 mayo 2010 • Dejar un comentario

Como todos hemos podido comprobar por activa y por pasiva, hoy en día los servicios públicos de televisión tienen la  función y la capacidad de manejar a su antojo tanto aspectos culturales como sociales debido a que uno de sus objetivos, a parte de mantener informada a la sociedad y entretenerla, es el de transmitir y crear una serie de estereotipos, ideas, valores…en resumen, todo aquello que se identifique principalmente con las clases dominantes. Por ejemplo, cuando un partido político decide transmitir una determinada información, ésta siempre se moverá dentro del marco de su ideología y en beneficio propio, nunca al contrario. Ya se encargará dicho partido de tergiversar aquellas noticias que vayan a perjudicarle o darle una mala imagen.

Pues con la información que trasmite cada canal o servicio público de televisión ocurre exactamente lo mismo que con los partidos políticos, la información no es realmente objetiva ni veraz, es decir, no se tiene prioridad por informar únicamente sobre aquellos acontecimientos que suceden día a día, sino que se tiene prioridad por los intereses de aquellos que promueven esta información.

Por lo tanto, a la hora de justificar las razones por las cuales los servicios públicos de televisión existen en las sociedades actuales, desde mi punto de vista, dicha existencia sería muy extensa y complicada de justificar pero una de esas razones  podría ser, por ejemplo, que existen debido a que en nuestra sociedad hay una necesidad manifestada por todos los ciudadanos de estar informados sobre lo que sucede a nuestro alrededor, como ya he explicado anteriormente, y esta necesidad se da independientemente de la subjetividad de lo que se nos transmite a través de los mass media.

Pero también la podríamos justificar mediante la publicidad, donde podemos empezar a vincular el tema expuesto en esta práctica con la temática de nuestro blog, porque en los tiempos que corremos y dadas una serie de circunstancias determinadas, la desaparición de la publicidad en ciertos canales denota que su financiación es pública, lo que denota a su vez otros significados como por ejemplo, que persigue intereses sociales y culturales, pero no comerciales, y también que cuando se opta por no hacer publicidad, como ya he comentado en alguna de las prácticas anteriores, de una manera u otra ya  se está optando por comunicar algo…y es esta última conclusión la que mejor define la esencia y el cuerpo del blog, de ahí el nombre de “Publicidad vs No Publicidad”.

Míriam Escribano García

El sentido de los medios públicos

•2 mayo 2010 • Dejar un comentario

Podríamos pensar en varias causas, a la hora de justificar la existencia de los medios públicos. Por ejemplo, podríamos decir que existen para socializar a una comunidad de contribuyentes que quieren ser informados sobre lo que sucede a su alrededor, sin dejar la opción de entretener al teleespectador.

Extraer conjeturas sobre el por qué de dicha existencia nos podría llevar libros tan extensos como La Biblia, pero no obstante, caemos en la cuenta de que algunas de las opciones planteadas anteriormente no son ciertas del todo, porque ¿hasta que punto, por poner un ejemplo, Canal 9 informa a los Valencianos de lo que sucede a su alrededor? Realmente informa de lo que le interesa a la propia cadena o servicio público de televisión. Como ciudadanos que pagamos nuestros impuestos para tener un servicio de información que nos informe de los sucesos que suceden cerca de nosotros, nos damos cuenta que para enterarnos que pasa de verdad, a dos metros de nuestra casa, tenemos que ir a informarnos a otros servicios privados situados a 350 kilómetros de distancia. Y es que más que una cadena pública se asemeja a la White House Office de Nixon, creando siempre un flujo de noticias favorables hacia el partido gobernante.

Entonces, ¿de que sirve que una gran parte de los ciudadanos pensemos que no se esta haciendo de una forma “Ética” bueno uso de nuestros impuestos, para hacernos llegar información de forma clara y veraz? Pues no sirve casi de nada. Podemos manifestarnos, recoger firmas, demandar nuestros derechos, pero mientras exista un gobierno que se enriquezca a costa de tener el control sobre la gran mayoría de los telespectadores y contribuyentes, y no olvidarnos, por supuesto, de los votantes. Nos damos cuenta de la importancia del control de la Agenda Setting en estos casos. Pero dado que las noticias que se emiten en este medio, vienen casi confeccionadas por el propio gobierno, como no van a tener el control de la Agenda.

Pero algo más se mueve para que existan servicios públicos de televisión. La publicidad y el enriquecimiento de estas cadenas podría ser un motivo, pero de repente llega 2010 y TVE retira de sus pantallas la publicidad. Una de estas opciones también se podría ir al traste. Si bien es cierto, el gobierno considera que se debe hacer una televisión adaptándose al presupuesto fijado para ello, sin recaudar más fondo alguna, de esta forma la parrilla ofrecida no esta sujeta a criterios de audiencia.

Se ofrecen contenidos de entretenimiento plurales, para todos los públicos, información también considerada “plural”, porque se pueden ver noticias tanto positivas para el gobierno, como negativas, cosa que en anteriores legislaturas no sucedía.

Por otra parte, no hace más que confirmar la dinámica de la democracia centrada en los medios.

Si nos centramos en TVE, yo creo que el no hacer publicidad ya es una forma de comunicar algo. No digo nada, pero el que sepa leerme, me entenderá. Podríamos, así pues, vincular este tema, con nuestra temática del blog.

A veces la mejor forma de avanzar, de conseguir tener mayor volumen de mercado, de vender más, es no diciendo nada. TVE es líder de audiencia desde hace 4 meses. Será la publicidad?

Héctor Igual Oltra

Teoría Crítica

•25 abril 2010 • Dejar un comentario

Los medios de comunicación tienen un papel importante en la reproducción simbólica de la violencia  o represión, podríamos decir que los medios influyen como técnica de dominación, produce en los individuos el consumo, utilizando distintas técnicas como la publicidad y entran en la conciencia de la sociedad potenciando dicho consumo.

Este “poder” para controlar a las personas se ejerce mediante la presión, seducción…etc. Lo que implica aun más a los Mass media, ya que son estos los que producen seducción, atracción, presión, entre otras cosas en las personas, desde cada uno de los medios ya sea televisión, radio, cine…mediante la publicidad y fascinan al publico, los cuales al recibir el mensaje lo convierten además de, en una necesidad social, en una necesidad personal estandarizada y generalizada por una sociedad que exige una producción y consumo masivos.

Todo lo que emiten los mass media pasa por el filtro de la industria cultural, los medios de comunicación son el instrumento de mediación entre los “poderosos” y sus “súbditos” es decir entre los grandes empresarios por ejemplo y el publico al cual quieren uniformar para conseguir su propósito, en este caso la producción y el consumo masivo de falsas necesidades que acaban convirtiéndose en verdaderas. Un ejemplo claro lo tenemos en la publicidad, esta nos vende un producto embelleciéndolo, dotándolo de atributos, de grandes beneficios funcionales…etc. pero al fin y al cabo este no es imprescindible, mas bien es un capricho pero el poder de seducción es tan eficiente y constante gracias a su aparición en los medios de comunicación que convierten al producto en algo necesario para el consumidor.

Podríamos decir que la publicidad (como instrumento de los medios de comunicación) media en este  tipo de control del comportamiento debido a los estímulos externos (Spot, vallas publicitarias, cuñas…) que afectan a los individuos y no por las normas que propone la sociedad.

La reacción del público ante los estímulos sigue en aumento sobre todo en ámbitos de libre pensamiento o acción como son el consumo o los momentos de ocio.  Por ejemplo si una persona quiere comprarse unas zapatillas de deporte, seguramente se vera influido por diferentes campañas de comunicación  de las grandes marcas como son Nike o Adidas por ejemplo, y aunque puede comprarse otras mas asequibles y con la misma calidad, el hecho de comprarse las Nike o Adidas le aportara notoriedad ante los demás, por lo tanto tiene la presión de sentirse aceptado por su grupo social y el hecho de que esta presión llegue al publico es gracias a los mass media.

En fin, esta claro que los medios de comunicación rigen nuestra vida, nos influyen de una forma u otra y nos marcan unos estilos de vida y unas necesidades sociales que se personalizan con el paso de tiempo, es decir nos estandarizan.  En cierto modo todo esto se convierte en una represión para la sociedad, ya que los medios forman una sociedad que tiene los mismo gustos, las mismas necesidades, las mismas aspiraciones, deseos y estereotipos y el hecho de que alguien o algo pueda salir de este conjunto lo convertiría en algo extraño y rechazado por nuestra sociedad. (Cultura industrial avanzada).

Luisa Jiménez Arias

Publicidad y teoría crítica

•18 abril 2010 • Dejar un comentario

Para realizar el análisis que conlleva esta práctica, teniendo en cuenta que el tema seleccionado para nuestro blog mantiene una relación especial en cuanto a comunicación y medios se refiere, vincularemos de la mejor forma posible todos aquellos puntos del temario que sirvan para su construcción.

El primer punto a tener en cuenta es el referente a las escuelas del pensamiento crítico; en concreto, la de Frankfurt. El objeto de estudio de su perspectiva marxista, fundamentado en la economía capitalista y el movimiento obrero nos ayudan a adoptar un punto de vista que hasta ahora, no habíamos contemplado en el blog: el hecho de que determinados productos alcancen unos valores impropios de un civismo que contemple otro hecho, verdaderamente importante, como lo es, el que hayan personas que mueran de hambre, es que podemos aplicar al estado de economía capitalista. Y por movimiento obrero, en este caso, de masas, podemos interpretar que en dicha sociedad capitalista, se torga mayor importancia a alcanzar, o más bien a luchar por alcanzar suficiente poder económico como para poder permitirse tales productos, en vez de proponerse como finalidad de verdadero valor, el radicar semejantes situaciones humanas de hambruna.

Teniendo en cuenta el concepto Teoría Crítica como conjunto de herramientas para el poder y la dominación cultural, podemos darle una aplicación a nuestra temática que no deja lugar a la indiferencia. En este caso, la dominación cultural es aquella que, de alguna forma, esclaviza a las personas sin dejar que se den cuenta. Todos queremos y cada vez queremos más; dicha dominación consiste en vender nuestro tiempo, que es lo más valioso que tiene el ser humano, por un jornal, que en innumerables casos, ni tan siquiera nos permite adquirir una casa si no es pidiendo un préstamo al banco y pagando una hipoteca en 20, 30 o 40 años. Ello únicamente es un ejemplo de fácil comprensión; podemos aplicarlo al sector automovilístico, acercándonos de esta forma al contenido de nuestro blog: el caso es, que para desplazarnos necesitamos un coche que nos aporte seguridad, espacio para, al menos, tres acompañantes y algunos enseres, que no tenga un consumo desorbitado de combustible y que alcance la velocidad establecida en cada país y que marque como tope la legislación pertinente. El caso es que hay en el mercado vehículos que cumplen estos requisitos y superan en poco los 6.000 €, pero no es suficiente para nosotros; queremos más, queremos coches más veloces, aunque la ley no nos permita superar el límite de velocidad establecido; queremos coches más grandes, aunque tengamos que conducir nosotros solos… El caso es que podemos gastar 15.000 € en un vehículo, 30.000, 40.000 €, y sin embargo, si pudiésemos, aún gastaríamos más: un Porsche, un Maserati, un Ferrari… si tienes un Panda sueñas con un Mercedes, si tienes el Mercedes sueñas con el Porsche y si tienes el Porsche… Cómo no, las herramientas básicas de dominación son los medios de comunicación: << Eres especial, este es tu estilo de vida; ¿Qué haces con ese coche si a ti, te gusta conducir?; Tenemos el plan de financiación perfecto para ti… >>

Ahora pasamos a analizar el pensamiento de Mauro Wolf, para quien la Teoría Crítica, se propone realizar lo que a la sociedad siempre se le escapa.

Si aplicamos esto último al tema que nos ocupa, no tenemos otra sino que aceptarla como válida, puesto que siempre acabamos inventando algo nuevo para hacer que el pastel sea más dulce y hacer que sigamos deseándolo, pese a ser conscientes de que no lo necesitamos. Ello también nos conduce a alabar el Principio de negatividad que afirma que, todo aquello que existe de forma comprobable no acaba con la realidad del mundo.

La propuesta de Habermas que sugiere que la acción comunicativa racional debe servir para unir a sujetos sociales opuestos y ponerse al servicio de la acción y la razón con fines utilitaristas e instrumentales es magnífica. Al aplicarla a nuestra temática, observamos que productos que no se anuncian aparecen en los telediarios y programas especiales, que en vez de hacernos ver que es horrible que gastemos tanto sin alcanzar nunca un estado de suficiencia, lo que hacen es acentuar la curiosidad, las ganas de adquirirlos. Un ejemplo es la feria destinada a artículos lujosos que comentamos con anterioridad en nuestro blog. Unen de esta forma a las personas que no pueden permitírselos y a las que sí. ¿Dónde radica la perspectiva de la Teoría de la acción comunicativa? ¿Consenso? ¿Intercomprensión?

Concluiremos alegando nuestra discrepancia a la hora de ligar la comunicación al poder político y al económico; coincidimos plenamente en criticar a una sociedad que tiente al desequilibrio y también en aquello de que, según Vattino, los Media no conllevan el surgimiento de una sociedad más transparente.

Eva Córdoba Armelles

La Teoría Crítica dentro del marco publicitario

•12 abril 2010 • Dejar un comentario

La teoría crítica expone que los medios de comunicación manipulan en cierta manera los mecanismos democráticos debido a que están al servicio de las instituciones y de las estructuras de poder, con lo que solo muestran una parte de la realidad, la que según la ideología de la televisión (en este caso) es la  verdadera.

Es por esto por lo que se puede afirmar que los mass media actúan como auténticos reproductores de lo que conocemos como violencia simbólica, conflictos culturales, económicos y políticos. Cabe remarcar que dicha violencia se nos presenta de dos formas distintas: como información (sobre hechos que ocurren en nuestra sociedad) o como puro entretenimiento, todo depende de la finalidad que se quiera conseguir.

La violencia de los medios de comunicación es una forma más de violencia cultural que es “coherente” con otras formas e instituciones más eficaces de legitimar la violencia directa y la estructural (educación, ciencia, ideología, ejército, empresa, familia, iglesia) con las cuales comparte el papel de agente de socialización, proceso a partir del cual los individuos aprenden a vivir en su sociedad y su cultura e interiorizan valores y normas de comportamiento.

Por lo tanto, podemos llegar a la conclusión de que los medios de comunicación de masas son una perfecta herramienta para el poder y la dominación cultural.

Es a partir de aquí donde podemos introducir el tema del blog, creando así una especie de relación entre el tema que nosotros planteamos “La publicidad” y el papel que juegan los medios de comunicación de masas en la sociedad actual a partir de los conceptos aportados por la Teoría crítica,  porque al igual que los mass media, la publicidad también tiene la capacidad de manipular. De hecho es su principal objetivo aunque suene de forma cruel, porque como ya explicamos en la práctica anterior, la publicidad trata de persuadir al mayor número de personas posible para que éstas adquieran un producto o servicio.

Así pues, continuamente nos encontramos sometidos a una cantidad verdaderamente importante de anuncios publicitarios los cuales, a parte de persuadir/manipular, también se encargan de representar la sociedad tal y como la conocemos en la actualidad, además de marcar una continua evolución  tanto de la sociedad como de la historia.

Por último, tal y como dijo Guerra : ”Nada hay más parecido a un espejo que la publicidad”.

Míriam Escribano Garcia

Estratificación racional

•4 abril 2010 • Dejar un comentario

La eficacia y resultados de los programas, empresas, industrias sociales se ve afectada frecuentemente por la falta de información o por la insuficiente apropiación de las poblaciones involucradas y destinatarias. Por ello la comunicación social es una opción a sortear. Esto supone lograr un discurso unívoco, distintivo, además de una identidad visual que esclarezca el programa, empresa, industria… con su entidad patrocinante y una estratega de comunicación y promoción que sintonice las necesidades y los intereses de las poblaciones destinatarias con los objetivos y modalidades de gestión de estos.

Una estrategia de comunicación resulta imprescindible en cualquier tipo de intervención, mas aun cuando el objetivo es incorporar la perspectiva de esa entidad, para así mejorar su calidad, pertinencia y equidad. Entender los modos de comunicación es acceder a pautas culturales, introducirse en las formas de “hacer cosas” y de “construir sentido”. De ahí la estrecha relación entre género y comunicación: las personas no son sólo receptoras pasivas de mensajes que condicionan su mirada sobre sí mismos sino que, paralelamente, los interpretan en forma activa, pueden aceptarlos, rechazarlos o reformularlos.

Por tanto, a través de nuevos mensajes, direccionados a revisar y cuestionar lo instituido, los estereotipos pueden ser identificados primero y reconstruidos después. Un ejemplo de esto seria el programa FORMUJER que desarrolla su estrategia de comunicación como un componente y una herramienta crucial en la gestión de políticas de igualdad de formación. Con esto se espera poner a disposición de todas dichas informaciones imprescindibles. La intención es que puedan servir de insumos y apoyo para avanzar con mayor rapidez y menores costes.

Así pues la comunicación adquiere condición articuladora y transversal: actúa en conjunto y apoya técnicamente todas las actividades y productos desarrollados por los otros componentes para asegurar que las modalidades, el lenguaje, los diseños, etc. respondan a un discurso unívoco y distintivo, a fortalecer la identidad de la intervención y a una orientación centrada en la búsqueda de “sintonía” entre las necesidades y los intereses del público destinatario. O sea, debe responsabilizarse de encontrar el modo y establecer los vínculos para que cada actividad y producto llegue a sus destinatarios potenciales, sea identificado, comprendido, apropiado y bien utilizado.